11/06/2007

Jukebox

Tengo un amigo que tiene uno en su piso de Madrid, en pleno barrio de Embajadores. Me muero de la envidia. Cuando estoy en su casa, me quedo pasmado como un bobo. No puedo remediarlo.

En Nueva York es una maravilla porque casi todos los bares tienen uno. Por un dólar, cuatro canciones. Bien es cierto que cada vez triunfan más los digitales. Yo me quedo con los de la generación anterior. De cualquier manera, la variedad musical que se esconde en cada aparato de estos es siempre esplendorosa. Puedes pasarte horas buscando discos, seleccionando canciones.

El otro día en el East Village vi como una chica, después de besar a su novio, le dijo que se iba al baño y se fue en realidad a pinchar la canción que más le gustaba a su pareja. El tío brincó de un salto. Los dos iban bastante borrachos, pero hicieron del tema de los Mooney Suzuki su particular redención. Bailaron hasta quemar las suelas de las All-Star.

El jukebox merece una oda. Sin este aparato, el rock´n´roll no sería lo mismo. No sería ni tan divertido ni tan variado.

Jukebox de un bar de Brooklyn cuyo nombre no puedo acordarme
Posted by Fernando Navarro at 05:44:35 | Permanent Link | Comments (2) |
Comments
1 - Esto es un mito, cuando vaya voy a poner la jukebox y todos a bailar!!
Muchas gracias por la información de las revistas musicales y eso, también he visto el blog de Serenatas de NY, muy chulo, listen to your junk men..
Isa (Comment this)

Written by: Anonymous at 2007/06/16 - 14:19:54
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2 - Isa: No te dejes ninguna canción. Ya sabes, un dólar cuatro temas!!! (Comment this)

Written by: Fernando Navarro at 2007/06/22 - 08:24:32
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