16/04/2007

Felicidad pop

Leí una entrevista a Woody Allen en la que el excéntrico hombrecillo de las gafas de pasta decía que para él la felicidad se resumiría, a fin de cuentas, en la posibilidad de disfrutar de un café recién hecho una buena mañana de diario. Aseguraba esto uno de los iconos neoyorkinos por excelencia, famoso por sus dudas existenciales, pero también por poseer la fórmula de sacar arte de lo meramente cotidiano. Partiendo de la afirmación del señor Allen, me permitiré el lujo de decir que Richard X Heyman es una excusa para ser felices, musicalmente hablando.

Puede que sean menos los que conozcan a este neoyorkino, amante del pop sesentero, que los que se sepan de carrerilla la lista de los reyes visigodos que habitaron la Península Ibérica. Richard X Heyman reúne todo para ser considerado artista de culto, en tanto que a cualquiera de sus actuaciones puede ir menos gente que a la de un músico primerizo y que sus discos apenas se venden a pesar de ser pequeñas joyas que alumbran la colección más pintada. La última de estas gemas lleva por nombre ‘Actual Sighs' y acaba de ser publicada por el sello Turn-Up Records.

El pasado sábado Richard X Heyman presentó su nuevo álbum en el Mazer Theather, perdido en las profundidades del Lower East Village. Y, como no podía ser de otra forma en este negocio musical que se alimenta de campañas, la presentación del disco de Heyman se puede decir que fue en audiencia privada, a tenor de las no más de 60 personas que nos reunimos allí. Ciertamente, Richard X Heyman nunca ha estado en la cresta de la ola informativa.

Heyman ofreció dos horas de concierto acompañado de su banda, donde destaca la presencia como segunda voz de su mujer Nancy, y el grupo de violines que sirvió para enriquecer los detalles de sus canciones. Repasó todos sus discos y dio buena cuenta de algunos de los mejores temas que forman ‘Actual Sighs', como A Fine Line, Stockpile, Special Love o Kenyon Walls, delicias de power-pop a la altura de la mejor tradición neoyorkina. Pero el alma de Heyman está empapada de las radiantes armonías de folk y pop de los Byrds o Big Star mientras su corazón palpita en la gloriosa invasión británica, que más allá de los Beatles estuvo protagonizada por los Kinks, Who o Zombies. La mezcla es explosiva cuando su ritmo cardíaco se entrega a guitarras limpias, contundentes golpes de batería, inteligentes juegos de voces con violines y órganos dándose la mano.

Heyman es un multiinstrumentista que igual toca la guitarra, el órgano o la batería, aunque responde a su función de guitarrista y vocalista. Con todo, hablamos de un tipo corriente, un oficinista que nunca ha vivido de la música. ‘Actual Sighs' se gestó en su mayoría en los ochenta, pero hasta ahora no ha podido ser publicado. Su primer álbum, ‘Living room' (1988), como él mismo contó, tiene ese nombre porque fue grabado en el salón de su casa del Upper Side de Manhattan. Pero también hablamos de un amante de Nueva York, que en muchas de sus canciones esconde homenajes a corazón abierto a cosas tan sencillas como determinadas calles, librerías, periódicos, cafeterías o películas que pueblan su ciudad. Mucho de esto nos resume la felicidad al estilo Woody Allen: disfrutar de una buena canción un buen día de diario. Richard X Heyman lo ofrece.

alt : http://www.youtube.com/v/C7jOvt24UH0
Posted by Fernando Navarro at 07:14:49 | Permanent Link | Comments (0) |
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